Afrodita 6'1
Venus 6'2
Blog del Departamento de Cultura Clásica del IES Pere d'Esplugues de La Pobla Llarga

"El burlador y sus estragos" es el título que Gil Fernández, uno de los más destacados latinistas españoles, dio a su discurso, en el que se centró en la obra capital de Tirso de Molina, "El burlador de Sevilla y convidado de piedra", para buscar en la literatura grecolatina elementos de parangón al mito de don Juan.
En el mundo, diría el nuevo académico al comienzo de su discurso, "no faltaron ilustres predecesores" del libertino de don Juan, entre ellos el poderoso César, "hombre de moralidad disoluta" al que Curión el Viejo llamó "marido de todas las mujeres y mujer de todos los hombres".
Pero es en la literatura helénica donde "hay un sinfín de burladores", aunque solo existen en el plano de los dioses. "Zeus es el perfecto burlador", que no cesó de "seducir por igual a doncellas y a jovencitos" y utilizó todo tipo de "añagazas" para llevar a cabo sus planes, y, si tenía que convertirse en cisne para seducir a Leda o en toro para raptar a Europa, lo hacía sin dudar.
Igual que Zeus, el burlador de Tirso ponía en práctica "sin pensárselo dos veces los dictados de su instinto natural". Gil se remontó a la antigua Grecia para encontrar al "único galán que resiste la comparación con el burlador de Sevilla: Paris, el hijo de Príamo y Hécuba, el raptor de Helena".
El "primer
requisito del seductor" es la apostura, y en Paris "prima la hermosura sobre las demás cualidades". Don Juan, el burlador español, "descuella por su lozana apostura", si bien Tirso de Molina no insistió demasiado en su hermosura para no "inspirar ciertas sospechas de afeminamiento", señalaba Gil.
Paris y don Juan también coincidían en "su condición natural de embaucadores" y eran "maestros en el arte de la seducción amorosa".
Y uno y otro corren el mismo destino: "A ambos los aguarda una muerte airada como castigo por haber violado gravemente las leyes escritas y no escritas por las que se rige la sociedad, sea esta pagana o cristiana".
En su discurso de ingreso, Gil rastreó la pista de las lenguas y la c
ultura clásica en la literatura hispánica ciñéndose al mito de Tirso de Molina, pero aseguro que existe en todas nuestras letras. «Hay que tener cultura clásica para entender y apreciar a Góngora, eso es evidente, pero un poeta tan asequible como Lope de Vega no se comprende sin un trasfondo de conocimientos clásicos. Y eso dificulta el conocimiento de nuestros propios clásicos hoy». ¿Hasta qué punto? «Es lo que nos pasa si vamos al Prado. Puede que, si perdemos el conocimiento del mundo clásico, no podamos entender a Rubens, no sabremos lo que quiere decir. Incluso podemos dejar de entender a otro pintor más actual, como Picasso».
"El latín es la base de nuestra lengua -nuestro mayor tesoro- y, aun exagerando un poco y llevando el agua a mi molino, me atrevería a decir que lo que se habla hoy en la mayor parte de la vieja piel de toro en que vivimos es, en sus diversas variantes, latín: el latín del siglo XXI", ha dicho Juan Gil.
El helenista Francisco Rodríguez Adrados, que avaló la candidatura de Juan Gil, fue el que le dio r la bienvenida a la RAE por su «asombroso» conocimiento del latín que abarca el de Cicerón, los mozárabes y hasta el de Colón. Gil ha forjado una «escuela casi milagrosa» en España, a pesar de, según Rodríguez Adrados, ese «castigo bíblico que nos cayó: la reforma educativa». «Todo se agravó desde el 84. Me limito a recordar que los ministros Solana y Rubalcaba me decían que no iban a tolerar que a ningún español se le obligara a aprender latín». Y así fue, recordó Adrados.
Y así es , añado.
es, fue representada por primera vez en el 411 a.c. La protagonista cuyo nombre significa “la que disuelve los ejércitos” es la mujer de un soldado ateniense, que cansada de las continuas guerras entre Atenas, Esparta y otras Poleis griegas, reúne a las mujeres de ambos bandos y les propone iniciar una huelga de tipo sexual. La idea no gusta en principio, pero ella logra convencer a todas las mujeres de Grecia de que no tengan relaciones con sus esposos hasta que éstos firmen la paz. Al final de la obra, los hombres, faltos de sexo, deciden dejar de luchar, firman la paz y ponen fin a la huelga de piernas cruzadas de sus mujeres. Esta
comedia, ha sido consideradad en la actualidad como un símbolo del esfuerzo organizado y pacífico a favor de la paz. Por ello, se usó el nombre para el Lysistrata project (Proyecto Lisístrata), acto teatral que se efectuó el lunes 3 de marzo de 2003 de manera simultánea en más de 42 países en favor de la paz. Ese día miles de personas participaron en aproximadamente 700 lecturas dramatizadas de la obra, que se realizaron a beneficio de organizaciones sin fines de lucro, que trabajan por la paz y ofrecen ayuda humanitaria.
Un año antes, en 2002, tras 13 años de una
sangrienta guerra civil que se había cobrado más de 150.000 vidas, la activista liberiana Leymah Gbowee soñó que encabezaba una reunión en una iglesia y que comenzaría a pelear por la paz en su país. Se despertó y lo hizo,reunió a un grupo de mujeres en un mercado y, acompañada por otra mujer, la musulmana Asatu Bah-Kenneth (Gbowee es cristiana) comenzó un movimiento que desembocó en la paz definitiva en Liberia y con la histórica elección de la primera presidenta africana, Ellen Johnson Sirleaf.
Al principio eran decenas, al final eran miles. Las mujeres se reunían en el mercado porque era el sitio donde las tropas del entonces presidente Charles Taylor reclutaba niños para llevarlos al frente en camiones que partían llenos y volvían vacíos. Así nació el Movimiento de Mujeres por la Paz en Liberia. Primero les dijeron que se fueran a su casa. No lo hicieron y, por el contrario, aumentaron las medidas. Marcharon en silencio, amenazaron con maldecir a los que contribuyeran a la guerra y se pusieron en huelga marital. Es decir: se negaron a mantener relaciones sexuales con sus maridos. “Alguien tenía que decir: ‘¡Basta!’, solo dijimos ‘no más sexo’. Estábamos hartas”, recuerda Gbowee en una entrevista .
Después de muchas presiones, consiguieron reunirse con Taylor, de quien obtuvieron la promesa de que iniciaría negociaciones de paz con los grupos rebeldes. No obstante, ante el evidente estancamiento de las conversaciones, el grupo de mujeres encerró con barricadas a los hombres que se habían reunido en Accra con motivo de las negociaciones y se negaron a dejarles salir si no alcanzaban un acuerdo de paz.
Esta semana Gbowee junto a la presidenta de Liberia, Ellen Johnson-Sirleaf, y la yemení Tawakkul Karman han ganado el Premio Nobel de la Paz 2011.
En pleno siglo XXI Lisístrata , la que disuelve los ejércitos, sigue vigente como símbolo de paz. La concesión del Nobel de este año es un tributo al papel de la mujer como mediadora de conflictos y al indiscutible legado cultural de los clásicos como transmisores de unos valores que permanecen inalterables a lo largo de los siglos.
rid se encuentra un cuadro anónimo, atribuido a un discípulo del Bosco, conocido como Puerto de salvación o nave de la iglesia. Pertenece a una tradición pictórica y literaria que se remonta a la edad media y tiene una iconografía muy clara:la nave deja atrás la tierra de los pecados y dirige su proa hacia el “portus salutis”. El mar está plagado de monstruos marinos, demonios y herejes que atacan al barco y a los creyentes que pretenden refugiarse en él.
Esta particular nave tuvo un referente real en la centroeuropa medieval: las ciudades expulsaban a sus dementes, confiandolos a marineros o barqueros que los desplazaban por los rios de Flandes.La ausencia de un piloto virtuoso hacía que estros pasajeros nunca llegaran a buen puerto. En el siglo XVIII el romántico Theodore Gericault recoge esta tradición en la Balsa de la Medusa,los personajes están condenados a la deriva causa del mal gobierno de un timonel inmoral.
