Según Hegel; todo individuo, siendo a la vez miembro de una familia y habitante de una ciudad y debiendo venerar simultáneamente las leyes de la filia y las leyes de la ciudad, está inmerso en una contradicción que es el eje de las tragedias griegas.
Así, todos los miembros de una comunidad se deben:
-A la ley subterránea o derecho de las sombras, la ley del corazón, que incumbe a la sangre y a la familia, y se funda en un deber ya que cada uno de los miembros del grupo familiar es insustituible y necesario para los otros miembros.
- A la ley humana o normas de la comunidad civil, del pueblo y de la ciudad, que se expresan en la costumbre y, de forma consciente, en el gobierno y la palabra del gobernante. Para él, los ciudadanos son sustituibles. La muerte es un estado natural y el estado no la contempla, al contrario de la familia, como un mal absoluto.
Esta contradicción entre las leyes del corazón y las leyes de la ciudad se manifiesta en los personajes de Ifigenia en Aúlide, tragedia griega escrita por Eurípides en el siglo V a.c, cuyo tema es el sacrificio de Ifigenia, que debe ser entregada a la diosa Artemisa por su padre Agamenón como castigo por haberla ofendido. Si el sacrificio no se lleva a cabo, Agamenón, rey de reyes, será el único responsable de que la flota aquea no pueda partir a Troya para vengar la afrenta que Helena ha infligido a su esposo Menelao, rey de esparta y hermano de Agamenón.
Uno de los aspectos más interesantes de esta obra es la cantidad de puntos de vista que se ofrecen en ella. Por un lado, Agamenón se debate entre el amor por su hija y sus deberes como jefe de la armada griega. Menelao, su hermano, en cambio, tiene clarísimo que lo que debe hacerse es sacrificar a Ifigenia. Por otro lado, Clitemnestra ( esposa de Agamenón y madre de Ifigenia) es totalmente opuesta al sacrificio que, para ella, es una aberración. Por último, Ifigenia, empezará dudando para acabar al final optando por la gloria que supone morir en aras de
Desde hace un tiempo me veo inmersa en una verdadera tragedia. La que hoy, a la espera del Deus ex maquina, me dispongo a compartir con todos aquellos que se interesan por la cultura y las lenguas clásicas.
A la vista de nuevos recortes de las horas destinadas a materias de modalidad en bachillerato por parte de la inspección educativa , el equipo directivo del centro en el que trabajo, IES Pere d ’Esplugues de
El prólogo de esta tragedia se desarrolló en una primera reunión de los jefes de Departamento, alineados cada uno en sus posiciones. Tal que aqueos en la playa, allí estaban los de Ítaca, los Espartanos, los Mirmidones y yo, ingenua Ifigenia, designada por la fatalidad para el sacrifico.
Sacrificio, esa fue la palabra que algunos -para ocultar su carencia de argumentos- clamaron y extendieron entre sus filas, impacientes por calmar la ira de los dioses, mientras entregaban una víctima a los altares para poder seguir, como cada día, impartiendo todas sus materias –todas menos el griego, chivo expiatorio -.
En antropología existe una teoría sobre "el chivo expiatorio", que lo explica como un sistema que opera en comunidades primitivas y que ofrece un control sobre sociedades pequeñas.
Lo primero es elegir una víctima que debe cumplir con ciertos requisitos: ser un extranjero, alguien medianamente nuevo en la comunidad, una mujer, la materia de griego, etc. En pocas palabras, alguien que pueda ser sacrificable sin originar altercados que desestabilicen el orden dentro de la comunidad.
Seguido a esto se origina el proceso de contaminación mimética, Esta contaminación se origina cuando alguien de la comunidad señala al chivo expiatorio como el concentrador del "mal" de la comunidad, a partir de ahí la comunidad comienza a contaminarse del deseo mimético de cada cual, hasta que se llega a un consenso y la victima elegida es el culpable de todos los males .
En un escrito que la responsable del Departamento de orientación presentó a los Jefes de Departamento para explicar la propuesta del equipo directivo expuso cómo se fraguó la supresión del griego, así sin temblarle el pulso escribió: “En la opción de Ciencias sociales( refiriéndose al bachillerato humanístico- social) no hay problemas porque todos (efecto mimético) comprendemos que esas son asignaturas que se tienen que ofertar.” Y añadió: “todo el problema radica en la opción de humanidades” (causante de todos los males, chivo expiatorio).
En esta tragedia cada uno ha asumido su papel, algunos han mostrado una débil vacilación y se han debatido entre el deber a la ley familiar y el deber a la ley de la ciudad. Eliminar una materia supone provocar un daño a la persona que la imparte; por otro lado, no hacerlo deja sin resolver un problema y, en este caso, podrían verse perjudicados otros miembros de la comunidad y alterarse el orden establecido: las voces claman ante los responsables y exigen una solución.
Yo ,obligada Ifigenia, no asumo la gloria de sacrificarme por el bien común, principalmente porque la comunidad, para verse libre del mal que la acecha, se ha olvidado de sus principales integrantes: los alumnos. A partir de ahora, los alumnos que quieran estudiar griego en el IES Pere d’ Esplugues lo tendrán que hacer matriculándose en el Instituto a distancia o estudiar una materia impuesta: Economía.
Resuenan los tambores tribales, el claustro ha decidido: la propuesta del equipo directivo ha obtenido un voto más que la presentada por el Departamento de Cultura clásica, en la que evidentemente se mantenía la posibilidad de estudiar Griego; una tercera propuesta del Departamento de matemáticas, que también apostaba por el Griego y daba a los alumnos la posibilidad de cursarlo, ha quedado en tercer lugar.
Ya sin coturnos y sin máscaras, algunos celebrarán esta victoria Pírrica; yo, por mi parte, siento una presión en el pecho que me ahoga. No, no es la angustia por el final de esta tragedia, es la mano de King-kong que me oprime y me eleva hasta su hocico .Resuenan los tambores tribales, todo está dispuesto para el sacrificio.
Ha caído el telón.

















